Principales destaques
- Los costos por aranceles fueron US$900 millones más altos de lo previsto en 2025, por un ajuste de última hora en la fecha efectiva de créditos.
- La compañía estima haber pagado cerca de US$2.000 millones en aranceles en 2025, el doble de su expectativa inicial.
- Mantiene el giro estratégico: menos enfoque en EV grandes, más inversión en híbridos, vehículos a combustión rentables y EV más pequeños.
- Pese a la pérdida neta trimestral y otros impactos, los ingresos trimestrales superaron expectativas y se proyecta mejoría de utilidades este año.
La automotriz informó que sus costos por aranceles en 2025 fueron US$900 millones (£660 millones) mayores a lo esperado, tras un cambio de último minuto en el programa de alivio arancelario asociado a los gravámenes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El esquema permite que fabricantes que importan partes para vehículos ensamblados en el país soliciten créditos para compensar parte del impacto.
Según lo reportado, funcionarios de la administración comunicaron en diciembre una nueva fecha de vigencia posterior para la política, lo que redujo el beneficio efectivo de los créditos frente a lo anticipado. En ese contexto, el CEO Jim Farley indicó que la empresa terminó gastando aproximadamente US$2.000 millones en aranceles durante 2025, atribuyéndolo al ajuste tardío e inesperado de los créditos para autopartes.
El mayor costo arancelario se presenta como un factor de volatilidad para el sector automotor, que sigue afrontando costos asociados a gravámenes y, a la vez, busca exenciones. En paralelo, la empresa ya había revelado un impacto contable de US$19.500 millones vinculado a su replanteamiento de planes de vehículos eléctricos (EV), cargos que también influyeron en su pérdida neta del cuarto trimestre de US$11.100 millones.
Sobre la estrategia de producto, la compañía señaló que está retrocediendo en planes para fabricar EV de gran tamaño, citando demanda débil y cambios regulatorios recientes bajo Trump; según la empresa, el caso de negocio para apostar fuertemente por esos modelos “se ha erosionado”. En su lugar, está orientando inversiones hacia vehículos híbridos y a combustión con mejor rentabilidad, además de EV más pequeños y accesibles.
Este ajuste estratégico ocurre luego de un anuncio similar de General Motors en octubre: su competidor comunicó que asumiría un impacto de US$1.600 millones al moderar sus ambiciones de EV ante una demanda debilitada. Adicionalmente, se indicó que un incendio en un proveedor de aluminio también presionó las utilidades del año.
Aun con el golpe por aranceles y la pérdida neta trimestral, la empresa reportó ingresos trimestrales por encima de lo estimado por analistas. También afirmó que proyecta un repunte de utilidades este año y una reducción de pérdidas en su negocio de EV. Tras el reporte, las acciones subieron ligeramente en operaciones fuera de horario en el mercado estadounidense.
Marlom de Souza Pinto
Es profesional de trading desde 2017 y de marketing digital desde 2018. Actúa en el portal Trading Latam, donde analiza mercados, tecnología y negocios con foco en los impactos para inversionistas. En su tiempo libre, le gusta viajar, leer y profundizar en estudios continuo.